Aunque su norma de no salir con ningĂșn hombre durante mĂĄs de un mes podrĂa parecer un poco absurda, Autumn, que habĂa sido plantada dos veces ante el altar, no querĂa arriesgarse a que le rompieran el corazĂłn. Ni siquiera por los ojos mĂĄs azules del mundo. Pero cuando terminĂł el mes, su norma habĂa sido reemplazada por algo que sonaba a compromiso...
Aunque su norma de no salir con ningĂșn hombre durante mĂĄs de un mes podrĂa parecer un poco absurda, Autumn, que habĂa sido plantada dos veces ante el altar, no querĂa arriesgarse a que le rompieran el corazĂłn. Ni siquiera por los ojos mĂĄs azules del mundo. Pero cuando terminĂł el mes, su norma habĂa sido reemplazada por algo que sonaba a compromiso...